Después del parto, la atención suele centrarse en el bebé. Sin embargo, la recuperación física de la mujer, especialmente del piso pélvico y del abdomen, es igual de importante y muchas veces queda en segundo plano. Bárbara Correa, kinesióloga especialista en salud de la mujer y rehabilitación del piso pélvico (CEKIM Chile), nos cuenta por qué.

¿Qué es el piso pélvico?

Es un conjunto de músculos que sostienen órganos como la vejiga, el útero y el recto. Durante el embarazo y el parto, estos músculos se estiran para permitir el paso del bebé, y a veces se debilitan sin que se note de inmediato.

Señales a las que prestar atención

Aunque son frecuentes, no es algo con lo que tengas que acostumbrarte a vivir:

  • Pérdidas de orina.
  • Sensación de peso en la pelvis.
  • Molestias en las relaciones sexuales.
  • Dificultad para retomar la actividad física.

En Chile, muchas mujeres no reciben una evaluación específica del piso pélvico ni del abdomen después del parto, y por eso estas molestias se normalizan o se notan tarde.

¿Por qué conviene una evaluación temprana?

Una evaluación realizada por un profesional capacitado, como una matrona, una médica o una kinesióloga especialista, permite empezar a tiempo con ejercicios y rehabilitación de forma segura, y favorece una recuperación más completa. El abdomen y el piso pélvico trabajan en conjunto, y cuando uno falla, el otro también se ve afectado.

Cuidar tu piso pélvico es parte del cuidado integral de tu salud. Recuperarte bien no significa solo "volver a la normalidad", sino volver a sentirte segura, cómoda y conectada con tu cuerpo en esta nueva etapa.

05 junio 2026