¿Quieres ahorrar espacio en el refrigerador y tener siempre tu leche materna bien organizada? Las bolsas de congelación Lansinoh vienen con un dispensador de plástico que facilita el acceso y el almacenamiento, y con doble cierre tipo zipper para un sellado hermético.
Están hechas de polietileno (PE) de uso alimentario, sin aditivos ni plastificantes, y vienen pre-esterilizadas. Su fondo triangular deja espacio para que el líquido se expanda al congelarse, y su etiqueta permite escribir fuera de la zona de llenado para no perforar la bolsa ni tocar la leche con tinta.
Lo que las hace especiales
Polietileno de uso alimentario, sin aditivos ni plastificantes.
Doble cierre zipper para un sellado hermético.
Escala de medida impresa para controlar la cantidad al llenar.
Fondo triangular que permite la expansión al congelar.
Etiqueta de escritura fuera de la zona de llenado.
Diseñadas para el congelador y con dispensador que ahorra espacio.
Dato de experta: congela las bolsas en posición horizontal: se descongelan más rápido y se apilan mejor en el congelador.
Tips de Uso
Rompe el cierre de seguridad de la parte superior y abre el doble cierre.
Vierte la leche materna y comprueba la cantidad con la escala impresa antes de cerrar.
Cierra presionando el doble cierre hermético y escribe el contenido en la zona destinada.
Saca la mayor cantidad de aire posible antes de congelar, presionando sobre el nivel del líquido hacia el cierre, para evitar escarcha.
Puedes almacenarlas en vertical u horizontal; en horizontal se descongelan más fácil.
Para descongelar: déjala en el refrigerador por 24 horas o, si la necesitas antes, sumérgela en agua fría o tibia, bajo agua corriente o en un calentador de mamaderas.
Una vez descongelada, la leche puede mantenerse 24 horas sin abrir; una vez abierta, debe consumirse antes de 12 horas en el refrigerador.
Si la leche forma capas, mézclala agitando la bolsa suavemente.
Pauta de referencia sobre tiempos de conservación (CDC, solo orientativa): leche recién extraída: hasta 4 horas a temperatura ambiente (25 °C o menos), hasta 4 días en el refrigerador (4 °C) y, en el congelador, lo mejor es dentro de 6 meses (hasta 12 meses es aceptable). Leche descongelada en refrigerador: usar dentro de 24 horas. Una vez entibiada o a temperatura ambiente: usar dentro de 2 horas. No vuelvas a congelar leche descongelada. Es una pauta general para bebés sanos nacidos a término y no reemplaza la recomendación de tu profesional de confianza.