Todo sobre amamantar “a libre demanda”

La OMS indica que la lactancia materna es el mejor modo de alimentar al recién nacido. Hay que tomar en consideración que los bebés no usan reloj, por lo que pueden solicitar ser amamantados varias veces durante el día, lo que es absolutamente normal. Aquí te contamos lo que debes saber sobre dar pecho siempre que el bebé lo requiera.

Iniciar la lactancia luego del parto es una excelente manera de aprovechar la sensibilidad del momento para que se activen las conductas naturales de vinculación y aumente la producción de las hormonas de la leche, lo que favorece la producción láctea. Mientras antes se inicie la lactancia, mayores son las posibilidades del éxito en el proceso alimentario.

Muchas veces las mamás se frustran porque la lactancia les resulta difícil o les molestan los pechos. Esta incomodidad puede ser incrementada ya que la leche materna se digiere muy rápidamente, por lo que el bebé suele solicitar ser amamantado muy frecuentemente durante 24 horas.

Sin embargo, antes de rendirse debes saber que la lactancia materna exclusiva es muy recomendada para los bebés hasta los 6 meses de vida (luego debe ser complementada con otros alimentos). De hecho se aconseja amamantar “a libre demanda”, es decir, siempre cuando el bebé lo pida. Aprendamos más sobre este método de lactancia.

Qué significa

Dar pecho a libre demanda quiere decir alimentar a un bebé con leche materna cuando lo requiera y por el tiempo que necesite. Se basa en el pensamiento de que el bebé es el único que sabe cuándo ha quedado satisfecho, por lo que debe ser él quien avise cuándo quiere y que se suelte del pecho cuando así lo sienta.

Es importante entender que el principal estímulo para la producción de leche es la misma succión del niño, por lo que mientras más veces se alimente, más cantidad de leche se producirá. Es ilimitada mientras haya demanda. 

No significa que tienes que darle pecho cada vez que llore, pues el llanto es un signo tardío de que tiene hambre. Algunas señales precoces de hambre son sacar la lengua o llevarse las manos a la boca. El método de lactancia a libre demanda funciona también en horario nocturno. Para esto se recomienda que madre e hijo duerman juntos.

Este método facilita y relaja la lactancia, en el sentido de que la madre se debe despreocupar de armar un horario en donde se indique la frecuencia y duración con la que debe alimentar a su bebé. No hay una norma: cada bebé es distinto a otro, la mamá debe dedicarse a conocer al suyo y entender sus necesidades particulares.

Expertos indican que los bebés que se alimentan a libre demanda recuperan rápidamente el peso de nacimiento, y suelen tener una lactancia exitosa de larga duración, en comparación a aquellos bebés que se alimentan cada determinadas horas. 

Beneficios

  • Correcta producción de leche materna: uno de los grandes beneficios de la lactancia “a libre demanda” tiene que ver con la cantidad de leche que produce la mamá, pues esta producción está determinada por el principio de oferta-demanda. El cuerpo se ajusta para cubrir las tomas, por lo que mientras mayor nivel de succión del bebé, mayor será la dosis.
  • Evita la congestión mamaria: la alimentación libre puede ayudar a evitar dolores relacionados a los pechos demasiado duros y llenos, lo que en malos casos puede causar fiebre.
  • Eliminación previa del meconio: las primeras deposiciones de un bebé suelen tener un aspecto negro y líquido. Esto sucede ya que al amamantar a demanda se establece un mayor funcionamiento en el tránsito del intestino.
  • Más nutrientes: se ha observado que los niños que son amamantados a demanda toman más leche que los que no tienen libre acceso al pecho. Esto logra que el bebé gane peso saludable más rápido.
  • Autorregulación: como el niño es quien decide cuándo alimentarse, aprende a regular su propio apetito por lo que tiene menor riesgo de sobrepeso al llegar a la edad adulta.

 

Consejos para lograrlo

Hay algunas recomendaciones entregadas por expertos que pueden ayudar a aplicar el método de libre demanda con su bebé. Idealmente, la lactancia debe comenzar justo después del parto.

  • Dar pecho cada vez que el bebé lo pida. Comenzará a ser muy frecuente y desorganizado en un principio, pero en corto plazo la succión del bebé será más efectiva por lo que tomará menos veces al día y se dará un horario natural de alimentación, guiado por él.
  • En cada toma, no destetar al bebé hasta que éste suelte el pecho de forma voluntaria. 
  • Intenta que vacíe un pecho primero, antes de tomar del otro. 
  • Aunque no lo solicite, no dejes que pasen más de 3 horas entre una toma y la otra.
  • Durante la noche, amamanta según la demanda del bebé. 
  • Recuerda que los bebés no saben de horarios rígidos. Es absolutamente normal que el bebé demande alrededor de 15 tomas al día.
  • Prueba distintas posiciones hasta que encuentres la más cómoda. El cojín de lactancia puede ayudar. Debes estar cómoda ya que darás pecho varias veces al día, por lo que tu postura debe ser correcta.

Si sientes dolor mientras amamantas o tienes grietas, acude a un especialista.

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