Presencia del bebé en redes sociales: ¿es perjudicial?

Se estima que cerca del 80% de los bebés tienen presencia en internet antes de cumplir los 6 meses de vida. Esta presencia consiste en fotos e información acerca del bebé, que se sube mayoritariamente a redes sociales. Hay ciertos peligros de sobreexposición que se deben tener en cuenta.

Padres y familiares suben fotos de bebés a sus redes sociales muchas veces sin dudarlo. Sus momentos divertidos o adorables son material para recibir mucho “Me Gusta” en Facebook e Instagram. Incluso existen cuentas exclusivas de infantes, con su nombre, donde se almacenan todos los momentos del bebé.

Este comportamiento masivo digital que involucra a menores, hace que los niños tengan sus primeras “huellas digitales”, incluso antes de su nacimiento, en varias redes sociales y, por lo tanto, en todo el internet… para siempre.

El sharenting

El sharenting es un fenómeno que une las palabras en inglés share (compartir) y parenting (crianza, paternidad). Es decir, cuando una madre o padre utiliza las redes sociales para publicar y comunicar información e imágenes de su hijo regularmente.

Sabemos que es casi imposible no documentar las primeras sonrisas, pasos y comidas de tu bebé. Además, es mucho más fácil: todos tus amigos y familiares verán la foto, y así no tienes que mandarla a cada uno personalmente. 

El sharenting se ha convertido en una práctica tan habitual que se ha agregado a diccionarios… y cada año más padres y bebés se unen a este fenómeno.

Las primeras generaciones de niños con infancia pública y presencia en las redes sociales desde que nacieron aún están en crecimiento, por lo que no sabemos si estarán de acuerdo con la huella digital creada por sus padres (sin su consentimiento).

Razones por la que debes tener cuidado

El sharenting ha generado debates alrededor de todo el mundo en torno a su legalidad y moralidad. De partida, el hecho de publicar una foto de un menor sin su consentimiento ya va contra las normas.

Algunos argumentos que basan la oposición a este fenómeno son:

  • Se vulnera el derecho a la intimidad del menor. Este derecho está protegido por reglamentos tanto a nivel nacional como internacional. La vida privada del niño es suya, no de sus padres.
  • Peligro de seguridad: ¿sabes a dónde van a parar estas fotos? El internet es un mundo infinito y aún no conocido totalmente. La imagen que subas puede ser vista por cualquier usuario, especialmente si tienes un perfil público. En el caso de que haya una limitada exposición del perfil haciéndolo privado, la foto puede ser compartida o subida a las redes por conocidos, ampliando su alcance. Hay casos en que las fotos de menores se han utilizado como material pornográfico a escala mundial.
  • Las plataformas tecnológicas tienen ciertos permisos sobre el uso y propiedad del contenido que subimos a ellas. Debes leer las condiciones de los servicios y decidir qué tipo de permisos le quieres dar.
  • Aumenta el riesgo de que el niño sufra acoso o ciberacoso. Las imágenes pueden crear un impacto en su autoestima, reputación y relaciones sociales. Lo que subes puede ser visto por otros compañeros, padres, niños más grandes, etc.
  • Fraudes: muchos padres podrían estar comprometiendo la seguridad financiera futura de sus hijos, por ejemplo. Al compartir datos de los menores en la red (edad, características físicas, nombre y apellido, dirección, ubicación actual, etc.), se está dando información que puede usarse por hackers para adivinar contraseñas, suplantar su identidad, compras online, préstamos y transacciones.

Consejos para un uso apropiado de las redes

Si decides compartir imágenes de tus hijos, te damos algunas recomendaciones para proteger lo más posible su seguridad e intimidad:

  • Comprobar los ajustes de privacidad. Los padres deben asegurarse quién podrá ver la foto que subas de tu hijo, y qué permiso tiene la plataforma. Limita tus contactos y revisa regularmente quienes están interactuando contigo.
  • Pensar antes de publicar: ¿me gustaría que subieran este contenido si fuera yo? ¿Qué pensará mi hijo en el futuro cuando vea lo que he publicado de él?
  • Desactiva las funciones de ubicación y geolocalización para no dar demasiada información sobre el paradero del pequeño.
  • Una opción es no mostrar su cara o ponerla media borrosa para proteger su identidad.
  • Configura las notificaciones de alerta de Google para que avise cuando el nombre del niño aparezca en los motores de búsqueda.
  • Se recomienda no compartir información sobre condiciones clínicas de los menores.
  • Si el niño ya es un poco mayor, pregúntale si aprueba tu publicación antes de subirla. Así le das el control a él de su propia imagen.
  • Nunca publicar fotos que muestren al niño en estado de desnudez.

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