Preparándote para el parto: la habitación del bebé

Antes de que nazca tu bebé probablemente tendrás que buscar un espacio que se convertirá en su pieza. Esta tiene que tener ciertos elementos prácticos y de seguridad que no puedes pasar por alto. Aquí te ayudamos a armar su habitación solo con lo necesario. 

El espacio del bebé debe ser acogedor, práctico y seguro. Debe cumplir ciertas premisas para satisfacer sus necesidades, las cuales van cambiando exponencialmente mientras avanzan los meses.

Es común que los padres prefieran compartir el cuarto con su bebé durante los primeros meses, sin embargo, si tienes la posibilidad de armar su propio espacio desde que nace, va a ser más fácil la transición a su habitación cuando duerma solo.

Aspectos generales

  • La habitación del bebé debe ser un espacio silencioso y cálido de la casa. Ojalá que reciba luz natural y buena ventilación. Además, es ideal que esté cerca de la habitación de los padres.
  • Muchos padres decoran la habitación con móviles, paredes coloridas y decoración infantil. Aunque siempre puede ser motivante y entretenido para él, hay que tener cuidado de recargar mucho para no sobreestimular al bebé. A medida que vaya creciendo, podemos ir adecuando su pieza y la decoración a sus gustos y usar más colores para estimular su creatividad. Al nacer es mejor que la pieza tenga colores relajantes y neutros para formar un ambiente acogedor. 
  • Si tienes la opción de tener muebles convertibles y productos que sean de más de un uso (mudador y cajonera, por ejemplo), mucho mejor, ya que son ideales para ahorrar espacio. Menos es más, recuerda siempre dejar espacio para que juegue y tenga sus cosas. 

5 elementos imprescindibles en la pieza del bebé

  1. Cuna – Primera cama

Al nacer, los bebés suelen instalarse en la pieza de los padres en una cunita o moisés. Luego pasan a dormir solos en su habitación en una cuna. Es el elemento protagonista de la habitación y es muy importante que cumpla los criterios de seguridad pues muchos accidentes domésticos son relacionados al sueño del bebé.

Dormirá en cuna hasta cerca de los 2-3 años, por lo que es importante que sea de buena calidad: que sus materiales, distancia de los barrotes, soportes y altura, entre otros, sean los adecuados.

La transición a una cama es un momento muy importante de su crianza. Una buena idea es elegir desde un principio una cuna evolutiva, la que pasa de ser una cuna a una cama sin tener que cambiar el mueble entero. Simplemente se baja un poco el colchón y se saca la baranda. De esta manera el cambio no es tan brusco.

    2. Mudador

Ya sea un mueble especial para esta función o un espacio cómodo para hacerlo, tener un lugar seguro y de la altura correcta para cambiarle el pañal al bebé es clave ya que durante los primeros meses, el bebé necesita cerca de 10 mudas diarias

Es fundamental que sea alto para no agacharse y así cuidar la espalda. Suele haber espacio para guardar pañales y toallitas húmedas ahí mismo para tener todo eso a mano y así no dejar solo al bebé en el mudador, pues puede ser peligroso.

    3. Armario/Clóset

La ropa del bebé tiene distintas categorías y un buen orden de ésta puede simplificar mucho la vida. Tenerla a mano y bien organizada es clave. Debes pensar que la ropa es diminuta y la mayoría no necesitarás colgarla, por lo que una cómoda grande con cajones es lo más útil. 

En los mismos cajones puedes guardar también sus pañales, productos de higiene y otros utensilios. Otro formato muy útil para ahorrar espacio son aquellas cómodas con cajones que además se pueden usar como mudador

   4. Espacio de actividades y juego

La habitación del bebé no solo es para que duerma, en muchos casos, también se usa como sala de juegos. Es importante que el bebé tenga un área para la creatividad en su hogar ya que necesita estimulación de su motricidad, entre otras. 

Los centros de actividades y “gimnasios” para bebés son muy útiles para fortalecer sus músculos y mantenerlos entretenidos. La zona debe ser acolchada y protegida (sobre una alfombra por ejemplo) e idealmente el bebé debe tener sus juguetes a su alcance. Esto es clave para que además, al terminar de jugar, pueda ordenar y guardarlos él mismo.

    5. Sillón o mecedora

Un ítem que agradecerás: lo usarán los padres para hacer dormir al bebé, para descansar, para jugar con él o para alimentarlo. Sí o sí necesitarás un lugar para sentarte en su pieza, y lo mejor es que sea cómodo. 

Tanto si amamantas o le das mamadera, un sillón de lactancia será un elemento muy funcional. Muchos de ellos son reclinables y permiten elevar los pies. ¿Qué mejor? ¡Te lo mereces!

Seguridad

El aspecto de seguridad en la habitación del bebé es algo que debes pensar desde un principio, cuando recién estés planeando su espacio, pues determinará muchas decisiones futuras. 

Desde los enchufes y su ubicación (puede ser útil taparlos con algún mueble, por ejemplo) hasta la baranda de su cuna, su habitación es donde pasará más tiempo probablemente, por lo que debe estar armada para que tu estés tranquila y puedas dejarlo solo (desde cierta edad). 

Las repisas arriba de la cuna, por ejemplo, pueden ser útiles para aprovechar el espacio pero no tan seguras, ya que en caso de temblor o simplemente un poco de viento se puede caer algún objeto encima de tu bebé.

Otro tema son las pinturas que elijas para pintar sus paredes: elige las menos tóxicas que encuentres. También puedes optar por tapar las esquinas de los muebles o elegir aquellos con esquinas más curvas, e instalar un suelo antideslizante para evitar resbalones.

Asegurate que si hay una ventana en su habitación tenga una cerradura que el niño pequeño no pueda alcanzar o manipular. Además, cuidado con el calefactor que decidas utilizar en su habitación, e intenta no dejar los cables de las lámparas a su alcance.

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