Mitos sobre el parto vaginal

Es inevitable escuchar y recibir mucha información acerca del parto cuando estás embarazada, pero ¿qué parte de estas sugerencias y hechos son verdad? Para tu tranquilidad y conocimiento, aquí aclaramos algunos mitos que circulan sobre el parto.

Para estimular la dilatación, tu mamá aconseja salir a caminar media hora al día, mientras que tu tía dice que tomes un agüita de manzanilla… ¿qué hay de cierto en estas recomendaciones?

La mayoría de las mujeres que van a ser madres, especialmente las primerizas, escuchan y leen infinita información sobre esta etapa. Algunas veces está respaldada por evidencia científica, otra por su propia experiencia, y otras veces es ignorancia pura. 

Es difícil distinguir qué es verdad y qué no lo es, lo que puede generar inquietud y nerviosismo cuando se acerca la fecha de parto. Despeja tus dudas con esta lista de mitos aclarados. 

“¡Rompí la bolsa! ¡Hay que correr a la clínica porque mi hijo va a nacer YA!”

Cuando la embarazada rompe membranas, no significa necesariamente que el bebé vaya a nacer inminentemente. De todos modos, es ideal que la futura madre se traslade a la clínica lo antes posible para monitorizar al bebé, ya que hay veces en que se puede comprimir o deslizar el cordón umbilical.

Lo común es que al cabo de unas horas (10, aproximadamente) de romper aguas empiecen las contracciones de parto, por lo que no tienes que apurarte demasiado.

La episiotomía

La episiotomía es una incisión quirúrgica en la zona del periné, que busca ampliar el canal de parto. 

  • “La episiotomía es indispensable para evitar que la mamá sufra un desgarro”

 La OMS advierte que debe protegerse la zona perineal siempre que sea posible, por lo que no es una intervención de rutina

  • “La episiotomía genera incomodidad con el tiempo”

Si esta intervención sutura bien luego del parto, no debería molestar con el tiempo. 

Practicar a diario ejercicios Kegel antes del parto, idealmente con la ayuda de un kinesiólogo, fortalece el suelo pélvico y disminuye el riesgo de episiotomía.

“Tengo cadera angosta, no soy candidata para un parto vaginal”

El tamaño de la cadera no es un parámetro para ser o no candidata de un parto normal. Además, durante el embarazo, el cuerpo de la mujer pasa por cambios para prepararse para el parto. 

Si existe una adecuada proporción entre el tamaño fetal y la pelvis femenina, el paciente puede tener un parto vaginal.

Trabajo de parto

  • “¡Que miedo! ¡El parto duele mucho!”

Todas las experiencias de parto son distintas: a algunas mujeres les duele más y a otras, menos. Sin embargo, es importante saber que los dolores no son constantes: las contracciones son episódicas y se pueden manejar con anestesia, si la paciente lo solicita. 

  • “Las contracciones son inconfundibles”

Algunas madres se preguntan: ¿sabré reconocer el inicio de parto? No siempre es fácil para una primeriza, pero se pueden distinguir por su frecuencia. Si tienes contracciones cada 10-15 minutos durante una hora y media, o dos horas seguidas, estás en etapa activa de dilatación. Pero, ¡no corras! Aún faltan algunas horas. 

  • “La espera se hace eterna”

Los partos por vía vaginal tienen un tiempo promedio: pueden transcurrir varias horas, dependiendo de la dilatación que la paciente tenga al ingreso y de la cantidad de hijos previos. 

  • “No es bueno comer durante el trabajo de parto”

Esta creencia tiene que ver con que en el momento en que te administren la epidural, estarás anestesiada de cintura para abajo y haber comido te podría provocar vómitos. Además, si fuese necesario utilizar anestesia general debido a una complicación, haber comido supondría un riesgo. 

Sin embargo, durante la labor conviene hidratarse constantemente y alimentarse moderadamente, pues el cuerpo necesita energía. 

  •  “Se debe rasurar el vello púbico antes de que la mujer entre en trabajo de parto”

El rasurado del vello pubiano para el parto vaginal es un procedimiento que se está extinguiendo. Lo que sí puede ser necesario es el corte del vello en la zona de la incisión, pero no el rasurado completo

La razón de su desuso es que en el proceso de rasurado se pueden generar heridas en la piel de la madre, las que pueden causar una infección en la zona. Además, el vello púbico es un mecanismo natural de defensa.

  • “Previo al parto, se debe hacer un enema para evitar que el recto esté ocupado por materia fecal”

Un enema es un lavado intestinal que busca vaciar el contenido del recto. Antes era una práctica de rutina cuando llegaba el momento del parto, para que la mamá no tenga la necesidad de evacuar durante el parto. Sin embargo, en la actualidad se realiza de manera excepcional.

No es algo estrictamente necesario, ya que la fisiología del trabajo de parto provoca que la mamá evacue espontáneamente antes del nacimiento del bebé. 

Si bien se puede dar en algunos casos que se expulse excrementos al pujar, no es algo que debe causar preocupación, ya que no afectará al bebé. El personal sanitario está habituado a este tipo de situaciones, así que no te avergüences.

No olvides conocer cuáles son los procedimientos habituales en la clínica en la que vas a dar a luz y aclara todas las dudas que tengas con tu médico.

La anestesia epidural

  • “Si es mal colocada, puede tener graves consecuencias”

La anestesia epidural es un procedimiento seguro y útil para conducir el trabajo de parto. Es administrada por un médico especialista.

Sin la epidural, un 85% de las mujeres sienten la necesidad de pujar, mientras que con la anestesia la nota un 25%

El hecho de que se pierda la sensación no significa que no vas a poder realizar los pujos. Alguien del equipo médico los dirigirá.

“Si el bebé no llora cuando nace, algo anda mal”

El llanto no es el único indicador de bienestar del bebé al nacer. Si no llora, puede significar que nació sin mayor estrés, lo cual es algo muy bueno. 

Apenas nazca, el bebé será revisado por un equipo médico, el cual podrá actuar rápidamente si ocurre alguna anomalía.

Primer parto versus los siguientes partos

  • “El segundo parto es más corto y fácil que el primero”

Efectivamente, el cuerpo de la mujer que ya fue madre está acostumbrado a dilatar, lo que acorta el proceso en la mitad aproximadamente. La etapa expulsiva también disminuye su duración.

  • “Si mi primer parto fue cesárea, el segundo también lo será”

No necesariamente. Depende, principalmente, del motivo que llevó a realizar la cesárea en el primer parto. La OMS dice que no hay pruebas de que después de una cesárea previa sea necesaria una nueva cesárea. 

Es falso que una primera cesárea implique un riesgo de ruptura en un trabajo de parto posterior.

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