Cómo almacenar leche materna

La extracción de leche materna es una opción muy cómoda en ciertas situaciones. Si no se ofrece enseguida al bebé, se puede almacenar. La manera de almacenarla depende de cuándo desea utilizarse, pero siempre debe hacerse de modo seguro.

Hay muchas razones por las que una madre podría decidir extraer leche materna para su bebé: por regreso al trabajo, para que la pareja pueda alimentarlo, por dolor en los pezones, para descongestionar, mayor independencia, etc.

La extracción de leche permite continuar alimentando al bebé a través de una mamadera, y no tener que recurrir a la leche de fórmula. La leche extraída conserva la mayoría de los beneficios, siempre cuando se mantenga una higiene adecuada para garantizar la seguridad de la leche almacenada.

Extracción

La extracción de leche materna puede transformarse en la salvación para muchos padres que quieren continuar entregando los beneficios de la leche materna a su bebé, sin que la madre se encuentre presente en cada toma. 

Algunos beneficios de la extracción de leche materna:

  • El bebé seguirá recibiendo los beneficios de la lactancia materna aunque la madre no esté presente en el minuto de la toma.
  • Es una excelente alternativa para cuando la mamá debe reincorporarse al trabajo o pasar menos tiempo con el bebé por alguna razón.
  • Permite que el papá u otro cuidador pueda involucrarse en la alimentación.
  • La extracción estimula la producción de leche, evitando un destete anticipado.
  • Ayuda a descongestionar los pechos.

Para extraer leche materna de manera adecuada, siga las siguientes instrucciones:

  • Lávate bien las manos antes de extraer. 
  • Practica la extracción 1 o 2 semanas antes de que debas regresar al trabajo, por ejemplo. Así aprenderás cómo funciona el sacaleches y qué modo es el más cómodo.
  • Etiqueta cada recipiente con la fecha de la extracción.
  • Extrae leche inmediatamente después de que tu bebé se alimente para ayudar a que tus senos produzcan más leche.

Es normal que en las primeras extracciones no obtengas mucha leche: esto irá aumentando a medida que lo continúes haciendo regularmente.

Almacenamiento

Si no vas a alimentar al bebé inmediatamente luego de la extracción, puedes almacenar la leche materna para ofrecersela más adelante

Sigue los siguientes consejos para un almacenamiento seguro de leche materna:

  • Utiliza recipientes de vidrio o plástico duro, que resistan el agua caliente y la esterilización, que tenga tapa hermética, o utiliza una bolsa de plástico especial para guardar leche.
  • Etiqueta el recipiente con la fecha de extracción siempre, así sabrás cuándo te la sacaste y cuánto tiempo tiene de vida útil.
  • Almacena la leche materna en pequeñas cantidades para evitar que se desperdicie.
  • Refrigera la leche inmediatamente después de su extracción. Utilízala dentro de los 4 días luego de la extracción, idealmente.
  • La leche extraída puede estar a temperatura ambiente (hasta 25ºC) durante 4 horas. 
  • Para calentar leche materna que estaba en el refrigerador, coloca el recipiente debajo de un chorro de agua tibia o caliente. No es seguro calentarla en el microondas.

Recuerda: la vida útil dependerá de cómo y dónde se almacena la leche materna. La leche materna recién extraída es preferible a la refrigerada, y la refrigerada es preferible a la congelada.

Congelación y descongelación

Una opción para mantener la leche materna en buen estado por más tiempo es congelarla. Es importante que sepas que al congelar la leche materna extraída, algunos anticuerpos se destruyen, de todos modos es preferible ante la leche de fórmula.

Puedes congelar la leche materna recién extraída si sabes que no la vas a utilizar dentro de las siguientes 24 horas. 

Para hacerlo de manera segura, sigue las siguientes recomendaciones:

  • Es recomendable congelar solo la cantidad de leche que toma el bebé, para no desperdiciar lo que sobre.
  • No puedes volver a congelar la leche ya descongelada.
  • Utiliza la leche congelada más antigua, para ir renovando tu leche congelada sin desperdiciar.
  • No congeles leche que ya estuvo más de 48 horas refrigerada.
  • La leche puede mantenerse congelada hasta 9 meses si se congela en el congelador de un refrigerador.
  • No llenes los recipientes para almacenar a más de tres cuartos de su capacidad, ya que se expande al congelarse.
  • Es mejor que no la dejes en la puerta del congelador. 

Para descongelar, guarda la mamadera o bolsa de almacenamiento en el refrigerador durante toda la noche. Si no tienes tanto tiempo, coloca el recipiente de leche en agua tibia hasta que se descongele. Una vez descongelada, podrá almacenarse en un refrigerador y debe ser usada dentro de las siguientes 24 horas.

Otros aspectos a considerar

No te abrumes con tanta información: de a poco se irá haciendo más fácil y podrás aprovechar las ventajas de la extracción y el almacenamiento de la leche materna, armando tu propio banco de leche materna.

Algunas indicaciones generales que pueden ayudarte:

  • La leche materna almacenada tiende a separarse en capas: la parte grasa de la leche quedará en la parte superior. Mueve suavemente la mamadera para mezclar las capas. 
  • Es mejor desechar los restos de leche que tu bebé no se tomó, luego de una o dos horas. 
  • El color de la leche materna almacenada puede variar: puede ser azulada, amarillenta o cafesosa. 
  • La leche en mal estado huele y sabe agria
  • Es normal que varíe un poco el olor de la leche. Hay personas que encuentran que tiene un leve olor a jabón luego de ser descongelada; es normal. 
  • Los recipientes que utilices para almacenar pueden ser de plástico o de cristal, con una tapa que cierre con eficacia. También existen bolsas de plástico para congelar.

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