¿Existe realmente el sobrepeso cuando estamos alimentando exclusivamente con leche materna? Consuelo Cruzat, asesora de lactancia, nos explica por qué no debemos preocuparnos por los kilos de más de nuestros bebés en esta etapa.
“La leche materna es un alimento diseñado a la perfección para nuestras guaguas. Contiene todos los nutrientes, vitaminas, minerales y agua que necesitan para crecer y desarrollarse bien. Y los engorda a la perfección. No necesitan absolutamente nada más para estar bien nutridos, y tampoco nada menos. Y es por eso que se entrega siempre a libre demanda. Al ser perfecta, la gran mayoría de las guaguas van subiendo “lo que corresponde” dentro de las curvas esperadas. Pero hay otras que no, que se llenan excesivamente de rollitos (deliciosos), y las pesas de los pediatras empiezan a tiritar cuando los ponemos arriba. ¡Sobrepeso! ¡Obesidad! Aparecen las dudas y las inseguridades, y no faltan los comentarios de profesionales de la salud que nos indican rápidamente cortar tomas, quitar la leche materna y/o espaciar la frecuencia. Y así, poco a poco, terminan satanizando el alimento que necesitan nuestros pequeños. ¡Basta! Son nuestros bebés los que nos indican cuándo y cuánto quieren comer, de acuerdo a las necesidades nutricionales que van apareciendo. Si piden tomar es porque tienen hambre, sed, o alguna necesidad emocional que suplir, y no debemos negar ninguno de esos pedidos. La gran mayoría de este sobrepeso (si lo hay), desaparece cuando iniciamos la alimentación complementaria y cuando ellos se comienzan a sentar, rodar y mover. La mezcla de ambos factores va haciendo que los kilos de más se vayan estabilizando poco a poco, y que volvamos a entrar en las “curvas esperadas”. Es decir, ya alrededor del año, o incluso un poquito más, se acabe el susto del sobrepeso y las presiones por cortar la leche (si es que seguimos dando papa a estas alturas). Sumado al factor protector que tiene la leche materna sobre la obesidad en la infancia y adultez, no hay por dónde perderse. En esto soy tajante: nunca quitar tomas frente a este diagnóstico si estamos con lactancia materna. He dicho. ¿Y si mi guagua mantiene el sobrepeso después de ese tiempo? En ese caso la responsable ya no es la leche materna, si no que probablemente del resto de los alimentos que está consumiendo. Puedes apoyarte en una nutricionista infantil si tienes dudas con este tema”. Consuelo Cruzat Asesora de Lactancia Psicóloga Infanto Juvenil Instagram: @con_su_lactancia