Las perlas de leche son una complicación de la lactancia que puede llegar a ser muy dolorosa e incómoda. Les contamos cómo identificarlas y tratarlas.
  Las perlas de leche con complicaciones de la lactancia y se ven como un puntito blanco en la punta del pezón. A veces se ven literalmente como una perlita, de ahí su nombre. Pueden no generar dolor o malestar, pero en algunas ocasiones se ponen muy sensibles al tacto y generan dolor con la succión.  

Tienen dos posibles causas:

  1) Por traumatismo: cuando se traccionan los conductos y se acumula leche en la salida del pezón, formando un puntito blanco bien definido y superficial. Suelen secarse y caerse solas después de algunas tomas. Son súper comunes cuando tenemos guaguas más inquietas a la pechuga, por ejemplo, durante una crisis de lactancia.   2) Por infección: cuando se infecta la zona, generando un sector más amarillento y menos definido en el pezón. Se sienten unos pinchazos hacia dentro de la pechuga, más profundos. Pueden aparecer antes o después de una obstrucción o mastitis.  

¿Cómo solucionarlas?

  Cuando es por traumatismo:
  • Si el dolor es mucho, puedes aplicar calor sobre el pezón justo antes de cada toma, para ablandar y permitir que la succión de tu bebé la reviente.
  • Si no funciona o es mucho el dolor, debes consultar con un profesional especializado que las pueda tratar en un medio estéril en caso de ser necesario.
  Cuando es por infección:
  • Debes acudir a tu ginecólogo/a para recibir un tratamiento con antibióticos.
  • No debes intentar liberarla, ya que podrías empeorar la infección.
  • Debes estar atenta a la aparición de obstrucciones o mastitis para tratarlas a tiempo.
Si crees que tienes una perla, no dudes en consultar para ver de qué tipo es y encontrar el mejor tratamiento para ella. Y recuerda, el dolor en la lactancia no es normal y siempre debe ser evaluado y corregido.  

Consuelo Cruzat

Asesora de Lactancia

Psicóloga Infanto Juvenil

Instagram: @con_su_lactancia

15 febrero 2023 — Vaico Medical