Afortunadamente, a diferencia de otras épocas, hoy sabemos que la lactancia no es sinónimo de dolor. Que si sientes dolor al amamantar es porque hay algo que debes modificar y/o mejorar. Sin embargo muchas veces el dolor está presente y es inevitable, es por eso que aquí te damos algunas recomendaciones para lidiar con ese dolor.

¿Por qué duelen los pezones al amamantar?

Durante el embarazo los pezones cambian mucho: de color, de tamaño y se vuelven más sensibles. Y el principal motivo del dolor es un mal agarre del bebé al momento de alimentarse. Sumado a la presión, succión y saliva de tu bebé. Imagina que tus pezones son como los labios cuando están secos y agrietados. Cada vez que los humedeces con la lengua, se secan y agrietan más. Es por eso que lo que uno suele hacer es humectarlos para sanarlos. Lo mismo ocurre con los pezones.

¿Qué hacer con pezones agrietados y adoloridos?

Por fortuna existen varios tips y productos que podemos usar para aliviar el dolor de los pezones. Algunos de ellos son:
  • Lo primero es comprobar el agarre de tu bebé y si no es el correcto o no estás segura, acudir a un profesional de la salud para que te asesore.
  • Cuando te duches, no los laves con jabón, ya que los pezones tienen un aceite natural que los humecta, y el jabón podría eliminarlo.
  • Deja que tus pechos se sequen muy bien antes de ponerte el sostén.
  • Usa compresas. Te recomendamos las marca Ardo ya que están hechas solo con ingredientes naturales de origen vegetal seguros para ti y para tu bebé, a diferencia de otras del mercado que tienen glicerina (puede producir reacciones alérgicas en la piel), y aloe (su sabor puede interferir con la lactancia y causar diarrea en el lactante).
  • Usa alguna crema para prevenir y/o tratar pezones secos e irritados.
  • Usa pezoneras para evitar el roce con el sostén.
  • Humedece los pezones con tu leche materna, esto ayudará a sanarlos.
Recuerda que si sospechas que hay algo fuera de lo normal, o si el dolor es permanente y no mejora con estas recomendaciones, debes consultar con tu ginecólogo/a o asesora de lactancia.