El sueño de los bebés es todo un mundo. Porque además de ser muy importante para su desarrollo físico, emocional y congnitivo, es un gran desafío para los padres cuando su bebé no duerme bien. Y esto ocurre siempre en algún punto, gracias a las teminas regresiones de sueño.
 

¿Qué es una regresión de sueño?

  Es fácil reconocer cuándo estamos frente a una regresión de sueño. Si su bebé dormía relativamente bien, profundo y durante varias horas seguidas, y derrepente todo cambia y ya no hay modo de que duerma. Pareciera que hubiese retrocedido meses a ser de nuevo un recién nacido.  

¿Cómo saber si estoy frente a una regresión?

  Pueden guiarse por 3 señales:
  • Si llora mucho o se queja a la hora de dormir su siesta o en la noche.
  • Si se demora más de lo normal en quedarse dormido.
  • Si se despierta más veces en la noche.
 

¿Por qué suceden?

  Recuerden que el desarrollo de los bebés los primeros años es muy acelerado, entonces hay hitos de desarrollo que ocurren dentro de semanas o meses. Las regresiones ocurren cuando los bebés están atravesando algún hito de desarrollo, que puede ser físico, emocional y cognitivo. En palabras más simples, está creciendo, y esto afecta todo ámbito de su vida, y también su sueño.  

¿Cuánto duran?

  Tranquilos, este estado no dura eternamente. Una regresión puede durar entre 2 y 6 semanas.  

¿Cuándo ocurren?

  Lo bueno es que podemos preparararnos para ellas porque sabemos más o menos en qué periodos ocurrirán, y estos son: al rededor de los 4, 8, 12 y 18 meses.  

¿Qué hacer cuando estemos atravesando una regresión?

  Al igual que ustedes, su bebé también estará incómodo con esta situación de no poder dormir bien. Sabemos que para los padres puede ser una situación muy estresante, pero lo único que deben hacer es darle mucha contención y cariño, que se sienta acompañado y querido. Recuerden apoyarse con elementos que beneficien su buen dormir, como el ruido blanco.