Siempre que hablamos de fertilidad y de problemas de fertilidad solemos pensar en mujeres. En los muchos exámenes que existen para detectar problemas de esterilidad, y en el a veces largo y doloroso proceso que eso conlleva. Pero, ¿sabías que los hombres también pueden y deben chequearse?
  Lo primero es saber cuándo debe hacerse este chequeo. Se considera que 1 año es el plazo normal en que una pareja puede demorarse en concebir un hijo/a. Luego de este tiempo, si no lo han conseguido, es prudente visitar a un especialista porque puede ser que el hombre o la mujer tengan algún problema de fertilidad. Son 3 las etapas que se pueden llevar a cabo:  

1. Chequeo físico

  El ginecólogo/a experto/a en fertilidad hará un análisis físico para asegurarse de que los órganos reproductores estén en condiciones normales y óptimas para concebir. Es decir, que los testículos produzcan esperma y que el pene pueda eyacular. También es importante que el hombre esté en buenas condiciones generales de salud, ya que quizás esto podría interferir con la cantidad y calidad de los espermios.  

2. Espermograma

El objetivo de esta prueba es evaluar la cantidad y calidad de los espermios y se hace a través de una muestra de semen. Existen dos etapas. En la primera se evalúan aspectos visibles “a simple vista”, como el color, PH y viscosidad del mismo. En la segunda, y a un nivel microscópico, se evalúa la movilidad de los espermatozoides, la cantidad de ellos, su forma y vitalidad. La OMS establece valores normales de concentración de espermios, por lo tanto si la cantidad es menor, podría ser esa la causa de infertilidad.  

3. Análisis hormonal

  La prueba hormonal suele hacerse solo si el examen anterior salió alterado. En ese caso, mediante un simple exámen de sangre, se puede averiguar la o las razones de por qué la calidad del semen no es la adecuada. Recordemos que en el proceso de creación de espermios están involucradas hormonas, es por eso que vale la pena revisarlas. Es importante aclarar que todas las personas son distintas y los pasos anteriormente mencionados son los más comunes, pero no siempre los adecuados o estrictamente necesarios para cada persona. Siempre la última palabra la tendrá el especialista en fertilidad luego de evaluar en particular cada caso. Y por supuesto siempre la recomendación es que ambos, hombre y mujer, se realicen los exámenes correspondientes si sospechan tener problemas de fertilidad.