María José Turu (Instagram: @psicologa.mariajoseturu), psicóloga en Crianza Consciente y experta en el acompañamiento de mamás que desean criar desde su propio estilo e instinto, nos revela el secreto para que nuestros hijos sean felices. Todas las que hemos tenido la oportunidad de ser mamá tenemos claro cómo nos cambia la vida esta experiencia, especialmente nuestra identidad, en comparación a la mujer que éramos antes de que estas personas llegaran a nuestras vidas. Cuando le pregunto a mis pacientes en la consulta, ¿qué quieres para tu hijo/a?, la respuesta de todas, o de la gran mayoría, es “que sea feliz”, y concuerdo plenamente con cada una de ellas, pero … ¿Cómo lograr que sean felices? ¿Qué tendremos que hacer para alcanzar ese objetivo? Difícil es tener la certeza de que así será, porque más allá de lo que podamos hacer nosotras como mamás, hay tantas variables que influyen en su desarrollo, identidad y autoconcepto, en sus propias decisiones y elecciones, que quizás queda la incertidumbre de qué pasará en su futuro, en el camino que cada uno de ellos y ellas elijan para sí mismos. Pero, ¡tranquilas! He pensado mucho en esta frase repetida que la mayoría de las mamás deseamos con todas nuestras fuerzas para nuestros hijos e hijas y, sin duda, he logrado convencerme de que hay algo que sí podemos regalarles a nuestros niños, y no solo a nuestros hijos, sino también a todos los niños que tenemos cerca. Todo niño/a, cuando llega a nuestra vida y a este mundo, pide con todas sus fuerzas algo que necesita desde lo más profundo de su corazón, desde su necesidad más primitiva, desde ese instinto de supervivencia que le permite seguir viviendo. No es un capricho, no es manipulación, es desde la necesidad más pura e ingenua. ¿Qué es? ¿De qué les estoy hablando? De la CONEXIÓN EMOCIONAL. Se preguntarán a qué me refiero con esto: es el vínculo afectivo que existe entre dos personas. Para que esto se construya con nuestros hijos, existen dos pilares fundamentales:
  1. Amor incondicional:

Te amo cuando ríes,

Te amo cuando lloras,

Te amo cuando gritas,

Te amo cuando estás enojado,

Te amo cuando tienes miedo,

Te amo cuando te frustras,

Te amo siempre, pase lo que pase.

  Y, por otra parte:
  1. Sensación de seguridad:

Aquí estoy para lo que necesites,

Cuando tengas pena, yo te abrazo,

Cuando sientas miedo, yo te cuido,

Cuando estés frustrado,

Buscamos juntos otros caminos,

No estás solo, nunca estás solo.

Transmitirles a nuestros hijos que, pase lo que pase, siempre estaremos disponibles para ellos, permite que se sientan seguros y valiosos por el solo hecho de existir, porque no es necesario que hagan tal o cual cosa para sentir la aprobación y el cariño de la mamá; es suficiente con ser ellos mismos. Esta seguridad basal permite a nuestros hijos sentirse mirados, considerados, validados y aceptados tal cual son y, desde esa base, pueden ser quienes vinieron a ser y no quienes nosotros queremos que ellos sean. Todo lo anterior permite, a largo plazo, generar en ellos la libertad de ser ellos mismos, de sentir la tranquilidad que la mamá no los juzga por lo que piensan y sienten, porque más allá de poder estar en desacuerdo, aquí estamos siempre, desde ese amor incondicional que es constante, sólido e indestructible.
17 mayo 2021 — Vaico Medical