La piel de un recién nacido es más delicada en comparación a la de un adulto, por lo que debe tener cuidados especiales. Antes del primer año, su piel aún no se termina de desarrollar, y le sirve como barrera protectora ante infecciones. En este artículo encontrarás consejos y nociones básicas sobre el cuidado de la piel del bebé. Es normal que los padres tengan dudas acerca del cuidado de este órgano que es tan importante para el bebé, pues es la primera forma de defensa que tiene al nacer. También es necesaria para que su temperatura se regule adecuadamente, y lo protege de lesiones e infecciones. ¿Cuál es el pH adecuado para su piel? ¿Qué productos puedo usar y cuáles no? ¿A qué temperatura debe estar el agua de su baño? Esta y otras dudas son importantes a la hora de saber cómo tratar su piel.

La barrera cutánea

La piel del bebé es resistente, elástica, suave, permeable y delicada. Es el órgano más extenso del cuerpo humano, un conjunto de células que forman una barrera delgada y resistente para el humano. Al nacer, el bebé continúa en el proceso de desarrollo de su piel. Debido a que su función de barrera protectora aún no está completamente desarrollada, las sustancias pueden penetrar de forma más intensa. No te alarmes si encuentras zonas con peladuras o enrojecimiento en los primeros días después del nacimiento, es normal. Muy pronto la piel de tu bebé estará más desarrollada y acostumbrada al ambiente, y se volverá más fuerte. Hay algunos que nacen con el cuerpo cubierto de un vello fino, especialmente los prematuros, el cual lo más probables es que se caiga durante las primeras semanas de vida. Para saber qué cuidados especiales debes tener con su piel y qué hábitos de higiene necesitas incluir en tu rutina diaria, aquí te damos algunos tips.

Cuidados especiales de la piel del bebé

  • Ponle prendas hechas de tejidos naturales, como el algodón o el lino. Corrobora que no tenga etiquetas que puedan molestarle o rozarle. Es importante lavar la ropa con un jabón neutro especial para ropa delicada.
  • El primer baño debe realizarse unos días después de que se haya desprendido el cordón umbilical. Es importante usar jabones hipoalergénicos especiales para el bebé, de hecho lo ideal es asear a los recién nacidos solo con agua al principio. Evita jabones que aumenten su pH y den lugar a irritaciones. Prepara el agua caliente, debe estar a unos 37 grados, y la temperatura del baño cerca de los 20ºC. Al secar al bebé, dar toquecitos con una toalla suave, y prestar atención especial a los pliegues de su cuello, codos, rodillas y de la zona del pañal. No es necesario bañarlo todos los días, ya que tienen mecanismos de autolimpieza. No lo dejes en la bañera por más de cinco minutos.
  • Luego del baño, puedes usar lociones humectantes para evitar sequedad y descamación. Deben ser especiales para bebés y sin fragancia.
  • Durante el cambio de pañal, no se aconseja usar jabones. Lo mejor es usar algodón y agua o toallitas húmedas libres de químicos, como WaterWipes, que son aún más puras que el algodón y el agua.
  • Se recomienda no exponer el bebé al sol hasta los tres años de vida. Los bebés tienen la piel mucho más vulnerable a la radiación solar. Luego de los 6 meses se puede usar protector solar especial para bebés, pero mantenerlo fuera del sol, especialmente en malas horas.
19 octubre 2020 — Vaico Medical