¿En qué momento nos convertimos en máquinas de estimular, en vez de mamás y papás? Sigue leyendo si te sientes identificada con esta frase o la has pensado.
  Sí, es importante estimular a los niños/as que tienen alguna condición o diagnóstico. Y a los niños/as normotípicos, también. Pero que no se nos pierda el horizonte. Ante todo son niños/as y lo primero y más fundamental que necesitan es conexión humana con sus figuras cercanas. Los niños/as necesitan conexión humana. Necesitan abrazos, miradas cómplices, una carita que les sonría y les haga gracias. Necesitan conectarse contigo, mamá, o papá, a un nivel profundo que va mucho más allá de “recibir un estímulo” y reaccionar frente a él. Ante todo, eres su mamá/papá, y tu hijo/a requiere que le prestes atención a sus señales. A sus expresiones faciales, a sus sonidos, balbuceos, palabras, o a sus gestos. Tu hijo/a no necesita que lo estimules 24/7. Ni siquiera la mitad de eso. Ni lo necesita, (desde el punto de vista del desarrollo), ni le hace bien, ya que recordemos que existe un término que es la sobreestimulación. Su cerebro en desarrollo no puede procesar tantos estímulos todo el tiempo. Necesita períodos de nada, de quizás buscar él/ella mismo/a moverse, o explorar un juguete, o intentar comunicarse contigo. Tu no puedes -ni necesitas- estimularlo todo el tiempo. Es física, mental y emocionalmente imposible. Está bien que descanses, Está bien que te des espacios de cuidar tu energía. Esta bien que busques ayuda si estás sobrepasada. Está bien que dejes que tu guagua se aburra un rato. No pasa nada. Es más, es excelente para el cerebro aburrirse. No es fácil equilibrar la necesidad de estimular a tu hijo/a si tiene algún diagnóstico (como puede que sin ninguno también), con otras cosas como tiempo de relajo y descanso, pero es un equilibrio muy importante de intentar encontrar.   Crecer de colores Centro de rehabilitación infantil y estimulación temprana Instagram: @crecerdecolores
20 mayo 2023 — Vaico Medical