Existen decenas de razones que pueden estar impidiendo que como pareja conciban a un bebé. Algunas más o menos fáciles de detectar. Y también algunas más o menos fáciles de solucionar. Pero, ¿qué rol juega la alimentación en la fertilidad?
  ¿Puede la alimentación aumentar la fertilidad? Sí y no. Por qué decimos esto. Porque no es que ciertos tipos de alimentos nos hagan ser más fértiles, sino que una alimentación saludable mejora en general nuestra salud y mantienen a nuestro organismo funcionando en óptimas condiciones. Y eso es lo que favorece la concepción: el que estemos sanos y sanas, no un alimento en específico.   Es por eso también que además de preocuparnos por una buena alimentación es importante que hagamos ejercicio y nos mantengamos activos/as, y que dejemos de lado hábitos como el tabaco y el alcohol. Todo esto en conjunto mejorará las posibilidades de un embarazo.   Pero aún así, eso no lo es todo. Siempre que creas que en tu pareja hay un problema de fertilidad, debes consultarlo con un ginecólogo/a experto/a en medicina reproductiva.   Ahora, si quieres preocuparte por tener una alimentación balanceada, que te aporten las vitaminas y minerales necesarios, te recomendamos consumir alimentos ricos en:  
  • Vitamina C: cítricos, arándanos, kiwi, pimentón, espárragos…
  • Vitamina E: frutos secos, semillas, aceites vegetales, espárragos…
  • Vitamina A: zanahoria, zapallo, espinaca, espárragos, lácteos…
  • Hierro: legumbres (las lentejas especialmente), huevo, carnes y mariscos…
  • Calcio: yogurt, leche, jugo de naranja, queso, espinaca, acelga…
  • Zinc: carnes, pescados, mariscos, semillas, cacao…
  Existen vitaminas y minerales que nuestro cuerpo no produce de forma natural, y es por eso que debemos obtenerlos de los alimentos. Por lo tanto, si eres vegetariano/a o vegano/a, recuerda acudir donde un especialista para que te recomiende suplementos de vitaminas y minerales.